sábado, 25 de septiembre de 2010

gaturro no existía en los '80


Gaturro no existía en los ´80 cuando yo iba a la escuela y quería ser profesor. Era la época en que mi música preferida se grababa en un casete virgen, casete que dejaba para esas melodías o letras que me conectaban con mi niña, la niña de la otra escuela, la que veía pasar con el pelo recogido y a la que no me animaba a hablarle.

Pasaron los años, seguí sin animarme a decir nada a esa, ahora mujer, que vino a hablarme a mí cuando, en los ´90, necesitó hacerle un reportaje al creador de Gaturro.

sancho emergió de un espacio ajeno


Sancho emergió de un espacio ajeno, como siempre. Se abrió paso con unas tijeras. Al salir de la quinta dimensión entró en las Jornadas de Literatura y no le quedó otra que armar un refrán.

¡y se.....todo!


¡Y se …… todo! Pedro Páramo en el altillo buscaba una alfombra en el altillo para tratar de subir a ella y regresar a la Edad de Piedra.

y sí, se sentó sobre la alfombra


Y sí, se sentó sobre la alfombra como todas las mañanas a ver salir el sol. Tomó algunos panes que le habían quedado de la venta del día anterior y se disponía a comerlos mojados en agua caliente, cuando recordó que había olvidado cerrar el altillo la noche anterior. Inmediatamente se paró entonces para ir a ver si algún murciélago había ingresado o algún otro animal volador. Subió los peldaños de la escalera de piedra que separaban el patio del altillo, y cuando llegó arriba vio que una muchacha había entrado a dormir allí durante la noche. Incluso había encendido un fuego, puesto que Juan, el panadero, encontró cenizas allí próximas al cuerpo dormido de la muchacha. A la que no dudó en despertar para compartir con ellas los panes que le habían sobrado del día anterior y su gran taza de agua caliente.

ana bolena, cuya fama deviene

Ana Bolena, cuya fama deviene del honer de ser la hermana de la bella Malena, decidió que quería morir en Venecia. Partió hacia allí un jueves y llegó el viernes de carnaval.
En medio del fervor del festejo descubrió que su vida había sido un montón de aburrimiento y cajones vacíos. Con un deseo tremendo por desquitarse de la cruell vida, se armó de un traje de plumas, se buscó un apuesto compañero de baile y se unió a la muchedumbre.
Luego del orgiástico desfile de alcohol, sexo y drogas murió, como lo deseaba, en Venecia, tan feliz como nunca había sido.